Archivos Mensuales: febrero 2011

Granada

Coges el autobús un viernes cualquiera.

Durante el viaje, duermes: la mejor forma de pasar las cerca de dos horas que dura el trayecto…

De repente, te despiertas: siempre en el mismo sitio. a tus pies ves Loja y piensas que ya estás cerca, que falta menos para llegar.

Asomada a la ventana, ves como van pasando Fuensanta, Moraleda, Láchar, Chauchina, Santa Fe… y, de repente, miras hacia el frente y ahi la ves: esplendorosa, magnífica, grandiosa… Sierra Nevada te saluda a través del cristal.

y, sin querer, sonríes.

Ya estás en casa.

Sierra Nevada, blanca inmaculada, te da la bienvenida, una de las mejores bienvenidas que podrías tener de la mano de la mejor anfitriona y, sin querer, vuelves a sonreir.

Porque quizá Granada no sea tu ciudad, pero te ha adoptado y en sus calles te sientes en casa, porque Granada te ha cautivado y te ha robado el corazón, porque Granada es única y ya nos lo anticipa su mejor antesala: Sierra Nevada.

Bienvenida a casa, bienvenida a tu hogar; a sus calles, sus rincones, su gente, su Gran vía, su Alhambra (Las estrellas nos alhambran al pasar…)

y, sin querer, sonríes

porque has vuelto, porque podrás volver a disfrutar, por unos días, de la magia nazarí que envuelve esa ciudad..

y, sin querer, sonríes aún más.

Granada crea eso en aquellos que nos hemos enamorado de ella.

y entonces piensas, piensas que te apetece pasear, que Recogidas se ve diferente sin vas sola y sin prisa, que la plaza del ayuntamiento estará preciosa, que hace mucho que no te sientas en la plaza Bib-Rambla para ver desde allí la Catedral, que quieres acercarte a la Alcaicería, escuchar los pájaros de la plaza de la Trinidad, ir al parque García Lorca, al Triunfo y su avenida de la Constitución y, por supuesto, al albaycín, pasear por sus calles, caminar feliz por el Paseo de los Tristes y asomarte a la Alhambra para, sin querer, volver a sonreir… en Granada.

Ángela R. B.

[Foto 1: An_bonachera]

[Foto 2: Ferminius]